BOLERO

 

 

          Se describe ya el bolero como una evolución de las seguidillas.​ Hereda de éstas el compás ternario, la literaria forma métrica y su estructura, que consiste en tres partes conocidas como coplas o mudanzas. Este juego se repite tres o cuatro veces, dependiendo de las costumbres de la región y la preferencia del maestro. Después de cada repetición, se produce una interrupción denominada el bien parado, durante la cual el bailarín permanece estático, pero plantándose en airosas figuras.

          Los brazos, con sus movimientos, llevan a cabo un papel relevante en el bolero; y, aunque no siempre sea así especialmente en el ballet, debido a estar sustituidas por otros instrumentos en la orquesta o incluidas en la misma, tradicionalmente las manos del bailarín han estado ligadas a las castañuelas, denominadas también palillos o pitos, según la región.