RONDEÑAS

 

          Tiene su origen en el fandango malagueño, concretamente en las bandolás, de los que forma parte. ​

          Según algunos autores, su nombre procede de las rondas nocturnas que, antaño, hacían los novios para cantar a su pretendida, aunque otros autores estiman que su nombre proviene de la ciudad de Ronda, por ser originarios de la serranía que la rodea.

          Se expandió enormemente por toda Andalucía a lo largo del siglo XIX: tanto es así que numerosos turistas extranjeros de la época tuvieron referencia de ella, y lo relataron después de sus viajes.

          El cante ha evolucionado en los últimos tiempos, estando menos recargada de melismas y siendo algo más lenta en un principio. Es una composición sin compás, ad líbitum, y sus letras se identifican mucho con la vida campestre. Se trata de una copla de cuatro versos octosílabos, generalmente con rima consonante, que se convierten en cinco por repetición, normalmente del segundo, pero también puede darse sin repetición.

          Su baile, carente inicialmente de compás, presenta un compás abandolao. Otros tomaron el ritmo del taranto, presentando notables similitudes con este, siendo la rondeña, no obstante, más abierta y evocadora.

          La Rondeña es un fandango, o mejor dicho, unos pocos fandangos que deben su nombre genérico, en opinión de la mayoría de estudiosos, a su lugar de origen, la ciudad malagueña de Ronda, localidad fronteriza entre las provincias de Málaga y Cádiz, aunque, seguramente, proviene de antiguos cantos de rondar que pudieron ser, antes de aflamencarse, canciones de rondar las calles de pueblos y ciudades. No en vano, existen rondeñas en varias localidades españolas.